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31 may 2017

Digamos no al tabaco

Cada año, más de 7 millones de personas fallecen como consecuencia de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, una de las mayores amenazas a la salud pública mundial y, también, una de las principales causas evitables de enfermedades no transmisibles.

Efectos sanitarios y económicos

El tabaco mata prematuramente. Los consumidores de tabaco pierden un promedio de 15 años de vida. Cerca de la mitad de los fumadores fallecerán por causas relacionadas con este producto. 

Los costos sanitarios del tabaquismo en el mundo son de aproximadamente 378 000 millones de euros anuales,  lo que equivale a 50,35 euros por persona. Esta cifra representa un 5,7% del gasto sanitario mundial.

El consumo de tabaco también tiene costos indirectos, como la pérdida de productividad debida a las enfermedades y las muertes prematuras, que asciende a cerca de 900 000 millones al año.

Pobreza

El tabaco es una causa importante de desigualdades sanitarias existentes entre ricos y pobres, que se ven agravadas por el menor acceso a la atención médica que tienen muchas personas procedentes de entornos desfavorecidos. Además, muchos hogares gastan en tabaco recursos que podrían destinar a necesidades básicas como la alimentación, la educación y la vivienda.

Mujeres y niños 

En su publicidad, la industria tabacalera se dirige expresamente a la mujeres relacionando el consumo de tabaco con los derechos de las mujeres, la igualdad de género, el glamour, la sociabilidad, el éxito y la delgadez. 

En el cultivo y la producción de tabaco se suelen utilizar productos químicos peligrosos para la salud de los trabajadores. En el mundo, 7 de cada 10 cultivadores de tabaco son mujeres; y en los 12 principales países productores de tabaco, este sector explota a alrededor de 1,3 millones de niños de 14 años o menos.

Aproximadamente la mitad de los niños y de las mujeres en edad reproductiva del mundo están expuestos habitualmente al humo de tabaco ajeno, que mata cada año a cerca de 900 000 personas.

Medio ambiente

Además de los efectos atmosféricos del humo de los cigarrillos, los efectos dañinos en el medio ambiente que causa la industria del tabaco son numerosos. Las consecuencias perniciosas de este sector en forma de deforestación, cambio climático, basura e incendios forestales son enormes y cada vez mayores, y ponen en peligro tanto el medio ambiente como la salud pública.

En el cultivo del tabaco se utilizan de forma intensiva plaguicidas, reguladores del crecimiento y fertilizantes químicos. Los residuos de los productos de tabaco contienen más de 7000 sustancias tóxicas, algunas de ellas cancerígenas para el ser humano.

El cultivo de tabaco también ocasiona deforestación. Cada 300 cigarrillos fabricados (15 cajetillas) equivalen a la tala de un árbol. Esta deforestación es un factor de cambio climático, puesto que se pierden árboles que eliminan el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera.

Los residuos de los cigarrillos también contaminan el medio ambiente. Cada año, el consumo mundial de cigarrillos genera 680 000 toneladas de desechos. Las colillas de cigarrillo, que representan el 30%-40% de los objetos recogidos en las actividades de limpieza costera y urbana, liberan materiales tóxicos para los animales acuáticos.

Día Mundial Sin Tabaco 2017. El tabaco es una amenaza para todos: protejamos la salud, reduzcamos la pobreza y promovamos el desarrollo. Ginebra: Organización Mundial de la Salud, 2017. (WHO/NMH/PND/17.2). Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.

 

El tabaco es una amenaza para todos