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11 oct 2018

Nota 14 /2018

QUINOLONAS Y FLUOROQUINOLONAS DE ADMINISTRACIÓN SISTÉMICA: NUEVAS RESTRICCIONES DE USO

 

 

Son antibióticos muy usados en infecciones bacterianas de vías urinarias, respiratorias, aparato genital, gastrointestinal, cutáneas, óseas y articulares. En España están disponibles ciprofloxacino, levofloxacino, moxifloxacino, norfloxacino, ofloxacino y ácido pipemídico.

 
Sus efectos adversos musculoesqueléticos y en sistema nervioso central son conocidos y frecuentes. Lo que ha evaluado el PRAC (Comité de Farmacovigilancia de la Agencia Europea) es su carácter irreversible o prolongado así como la incapacidad que provocan y su impacto sobre la vida de los pacientes, aspectos que alteran la relación beneficio-riesgo de este grupo de antibióticos
  •     Entre las reacciones de este tipo que afectan al sistema musculoesquelético se encuentran: tendinitis, rotura tendinosa, mialgia, debilidad muscular, artralgia y edema articular.
  •     Entre las que implican al sistema nervioso: neuropatía periférica, psicosis, ansiedad, insomnio, depresión, alucinaciones, pensamientos autolíticos, confusión, alteraciones de la audición, la visión, del gusto y del olfato.

CONCLUSIONES DEL PRAC:

Las reacciones adversas musculoesqueléticas y del sistema nervioso, incapacitantes, de duración prolongada, y potencialmente irreversibles, afectan a todas las quinolonas y fluoroquinolonas, y constituyen un efecto de clase:
  •         Pueden producirse en personas previamente sanas.
  •         Pacientes de edad avanzada, trasplantados o en tratamiento con corticoides presentan un mayor riesgo de sufrir lesiones tendinosas tras la administración de quinolonas y fluoroquinolonas.
  •         Dada su gravedad cualquier prescripción de quinolonas o fluoroquinolonas debe realizarse tras una cuidadosa valoración de su relación beneficio-riesgo.


RECOMENDACIONES:
 
Para infecciones graves por bacterias sensibles, este tipo de antibióticos continúa siendo una importante opción terapéutica. Por el contrario, en el caso de infecciones leves y/o autolimitadas, los beneficios de este tratamiento no superan el riesgo de sufrir las reacciones adversas mencionadas
1.    Por tanto NO utilizar quinolonas o fluroquinolonas en:

  •     El tratamiento de infecciones leves o autolimitadas, salvo que otros antibióticos recomendados no puedan emplearse.
  •     La profilaxis de la diarrea del viajero, ni de infecciones recurrentes de vías urinarias bajas.
  •     En pacientes con antecedentes de RAMs graves con este grupo de antibióticos

2.    Indicar a los pacientes que interrumpan el tratamiento con este tipo de antibióticos y acudan al médico, en caso de que aparezcan síntomas relacionados con las reacciones descritas.
3.    Recordar que el riesgo es mayor en ancianos, trasplantados, o en tratamiento con corticoides

Esta alerta es un claro ejemplo de la importancia de notificar RAMs graves aunque ya sean conocidas, porque permite concretar o conocer mejor aspectos de frecuencia o intensidad de las RAMs, que alteren la relación beneficio-riesgo.

 

 

Cinta Almenara Miramón y Mario González Ruiz
Centro de Farmacovigilancia de Cantabria - Servicio de Farmacología Clínica de Atención Primaria

Gerencia de Atención Primaria.
C/ Vargas nº 57, 7ª planta.
39010 - SANTANDER

Tfno: 942 32 15 38 (ext. 58501)
Fax: 942 32 14 85

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